Lo miramos cada pocos segundos al volante, pero pocas veces nos paramos a pensar cómo funciona realmente. El velocímetro es uno de esos elementos que damos por hecho hasta que falla o marca algo raro. Te contamos qué es, para qué sirve y qué diferencia hay entre los modelos mecánicos y los electrónicos.
¿Qué es el velocímetro?
El velocímetro es el componente del cuadro de instrumentos que indica la velocidad a la que se desplaza el vehículo en cada momento. Es, sin duda, uno de los elementos más consultados por cualquier conductor durante un trayecto.
La velocidad se muestra tradicionalmente en kilómetros por hora (km/h), aunque en algunos mercados como el estadounidense o el británico se expresa en millas por hora (mph). En muchos coches actuales, ambas unidades aparecen combinadas en el mismo cuadro.
¿Para qué sirve el velocímetro?
Más allá de mostrar un número, el velocímetro cumple un papel clave en la seguridad y la eficiencia de la conducción.
Su función principal es ayudar al conductor a mantenerse dentro de los límites de velocidad establecidos en cada vía, algo esencial para prevenir accidentes y mejorar la capacidad de reacción ante imprevistos.
Además, el velocímetro es imprescindible para el correcto funcionamiento de otros sistemas del vehículo:
- Control de crucero: Necesita la lectura constante del velocímetro para mantener una velocidad estable y ajustarla según las condiciones de la carretera.
- Limitador de velocidad: Permite fijar un máximo que el coche no superará, ayudando a cumplir la normativa de tráfico sin depender solo de la atención del conductor.
¿Cómo funciona un velocímetro?
El funcionamiento del velocímetro varía según la antigüedad y tecnología del vehículo, pero se basa en dos principios: mecánico o electrónico.
Velocímetro mecánico
En los coches más antiguos, el velocímetro suele ser mecánico: está conectado directamente a la transmisión mediante un cable. A medida que las ruedas giran, ese cable transmite la rotación hasta el velocímetro, que la convierte en una lectura de velocidad en el cuadro de mandos.
Velocímetro electrónico
Los vehículos modernos utilizan velocímetros electrónicos, que emplean sensores de velocidad situados en las ruedas o en la transmisión. Estos sensores envían señales eléctricas a una unidad de control, que interpreta la información y la muestra como lectura digital en el cuadro.
Esta tecnología ofrece una lectura más precisa y confiable que los sistemas mecánicos, y es la que permite integrar el velocímetro con otros sistemas de asistencia al conductor.
Velocímetro mecánico vs. electrónico
| Velocímetro mecánico | Velocímetro electrónico | |
|---|---|---|
| Cómo funciona | Cable conectado a la transmisión | Sensores de velocidad + unidad de control |
| Precisión | Menor, sujeta a desgaste del cable | Mayor, lectura digital constante |
| Se integra con | Solo muestra velocidad | Control de crucero, limitador de velocidad, ADAS |
| Presencia habitual | Coches antiguos | Coches modernos |
Preguntas frecuentes sobre el velocímetro
Es habitual que los fabricantes calibren el velocímetro con un pequeño margen de error al alza, por motivos de seguridad y normativa, para que nunca marque menos velocidad de la real.
Puede deberse a un fallo en el sensor de velocidad, en el cableado o en la unidad de control. Conviene revisarlo cuanto antes, ya que también puede afectar al control de crucero o al limitador de velocidad.
Generalmente en kilómetros por hora (km/h), aunque en mercados como el de Estados Unidos o Reino Unido se usa millas por hora (mph).
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