¿Por qué tarda más en arrancar el coche en verano?
¿Por qué cuesta más arrancar el coche en verano? Causas y soluciones
Cuando el calor aprieta, no solo lo notamos nosotros… también lo sufre nuestro coche. Uno de los problemas más frecuentes en esta época del año es que el motor tarda más en arrancar o incluso no lo hace a la primera. Las averías en verano son más frecuentes que en cualquier otra época… Pero ¿A qué se debe exactamente? Hoy te lo explicamos con claridad y te damos algunos consejos para evitarlo.
¿Por qué es más difícil arrancar el coche en verano?
Las altas temperaturas propias del verano afectan directamente al funcionamiento de varios componentes del vehículo. En especial, el sistema de arranque puede resentirse por distintos factores mecánicos y térmicos que alteran el rendimiento habitual del motor.
Aunque solemos asociar los problemas de arranque al frío, lo cierto es que el calor también puede provocar fallos importantes si no prestamos atención al estado del coche. A continuación, repasamos las causas más frecuentes.
Evaporación del combustible: una causa silenciosa
Una de las razones más comunes por las que cuesta arrancar el coche en verano es la evaporación del combustible dentro del sistema. Las temperaturas elevadas hacen que la gasolina o el diésel se evaporen con más facilidad, lo que genera bolsas de vapor en los conductos. Esto se conoce como vapor lock.
Este fenómeno interrumpe el flujo normal del combustible hacia el motor, provocando fallos al intentar arrancar, sobre todo cuando el vehículo está caliente.
Fallos en el sistema de refrigeración
Otro motivo frecuente está relacionado con el sistema de refrigeración. Si este no funciona correctamente, el motor se sobrecalienta, lo que puede impedir que arranque con normalidad o incluso provocar averías más serias.
Los elementos más propensos a fallar en estas circunstancias son:
- El termostato, que regula la temperatura del motor.
- El radiador del coche, encargado de disipar el calor.
- El ventilador, que ayuda a mantener la temperatura estable.
Si cualquiera de estas piezas no trabaja bien, el exceso de calor puede dificultar el arranque del motor e incluso dañarlo.
Bujías y batería: dos elementos clave en verano
En verano, las bujías se ven sometidas a mayores exigencias térmicas. Si están desgastadas o sucias, puede haber problemas al arrancar, especialmente tras haber conducido un buen rato con temperaturas elevadas.
Por otro lado, aunque solemos prestar más atención a la batería en invierno, el calor también puede afectarla. Las altas temperaturas aceleran la evaporación del electrolito, lo que reduce su vida útil y su capacidad de carga. Una batería con bajo rendimiento puede tener dificultades para alimentar el motor de arranque.
Averías mecánicas derivadas del calor
Durante los meses más calurosos del año, las averías mecánicas son más frecuentes. Componentes como sensores de temperatura, bobinas de encendido o inyectores pueden fallar por exceso de calor acumulado. Estos pequeños fallos acaban afectando al rendimiento general del vehículo, incluyendo la fase de arranque.
Además, los materiales plásticos y electrónicos sufren más en verano, lo que puede provocar fallos intermitentes difíciles de detectar.
Consejos para evitar problemas al arrancar en verano
Para que tu coche no te deje tirado en los meses más calurosos, te dejamos algunas recomendaciones prácticas:
- Revisa el sistema de refrigeración antes de que llegue el verano: comprueba el estado del radiador, el nivel de líquido refrigerante y el funcionamiento del termostato.
- Mantén las bujíasen buen estado: cámbialas si están desgastadas o acumulan carbonilla.
- Controla la batería: aunque funcione bien, no está de más hacerle una revisión antes del verano.
- Evita aparcar al sol durante mucho tiempo, especialmente si vas a volver a arrancar el coche en poco rato.
- Reposta en estaciones con buena ventilación para evitar que se formen burbujas de vapor en el sistema de combustible.
Preguntas frecuentes sobre arrancar coche en verano
Porque el calor afecta al combustible, al sistema de refrigeración y a varios componentes eléctricos. Todo esto puede dificultar el arranque, especialmente cuando el motor está caliente
Deja que el motor se enfríe unos minutos y vuelve a intentarlo. Si ocurre con frecuencia, es recomendable revisar bujías, batería, sensores y sistema de refrigeración.
Sí. Forzar el motor varias veces sin éxito puede dañar el motor de arranque o agotar la batería. Es mejor detectar y solucionar el problema de raíz.
Si el termostato falla y no regula correctamente la temperatura del motor, este puede sobrecalentarse y provocar fallos de arranque.
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