Ford T: El coche que revolucionó la automoción
En 1914, la línea de montaje móvil de Ford redujo el tiempo de fabricación de un Ford T de unas 12 horas y media a solo 93 minutos, y en 1925 su precio había caído de 850 a 260 dólares: así se convirtió en el primer coche para las masas.
El Ford T es uno de los automóviles más emblemáticos de la historia de Ford y de la automoción. Conocido popularmente como «Tin Lizzie» (y también como «flivver»), marcó un antes y un después en la industria y dio inicio a la era del automóvil accesible.
Índice de contenidos
Los inicios del Ford T
El primer cliente recibió un Ford T el 1 de octubre de 1908 y el modelo se fabricó hasta 1927, con más de 15 millones de unidades. Fue concebido por Henry Ford y desarrollado con su equipo de ingenieros, entre ellos Joseph Galamb, Eugene Farkas y C. Harold Wills, con la idea de crear un automóvil fiable, fácil de mantener y asequible para el trabajador medio.
Antes del Ford T, los automóviles eran artículos de lujo al alcance de los más ricos. La producción en masa y la cadena de montaje que implantó Ford redujeron los costes y, con ellos, el precio final.
Las primeras unidades salieron de la planta de Piquette Avenue, en Detroit, pero la más famosa fue la de Highland Park (Michigan), apodada «Crystal Palace» por sus grandes ventanales. Allí, a partir de octubre de 1913, la línea de montaje móvil redujo el tiempo de fabricación de cada coche de unas 12 horas y media a 93 minutos.
Evolución de la automoción gracias al Ford T
El Ford T no solo democratizó el acceso al automóvil: según Britannica, llegó a suponer hasta el 40 % de los coches vendidos en Estados Unidos, e impulsó mejoras en la infraestructura vial y un cambio en el paisaje urbano y rural.
La necesidad de carreteras más seguras y pavimentadas se hizo evidente y llevó a inversiones significativas en infraestructura.
Además, la estandarización de piezas y la producción en masa fueron adoptadas por otras industrias, que mejoraron su eficiencia en la fabricación de una amplia gama de productos.
Prestaciones del Ford T
El Ford T montaba un motor de cuatro cilindros en línea de 2,9 litros (177 pulgadas cúbicas) con entre 20 y 22 CV, una cifra modesta hoy pero suficiente para la época. Pesaba unos 540 kg (1.200 libras), medía unos 3,4 m de largo y 1,7 m de ancho aproximadamente, y su batalla era de 2,54 m.
Su diseño simple y robusto lo hacía fácil de reparar, algo clave en una época con pocos talleres mecánicos.
No estaba pensado para la velocidad: su máxima rondaba los 65-70 km/h (40-45 mph), así que medir su aceleración de 0 a 100 km/h no tiene sentido, ya que nunca llegaba a esa velocidad.
Su transmisión planetaria tenía dos marchas hacia delante y marcha atrás, accionadas con pedales, lo que facilitaba su manejo a quienes nunca habían conducido. Podía funcionar con gasolina, queroseno o etanol, y el arranque eléctrico no llegó hasta 1919; antes, había que arrancarlo con manivela.
La simplicidad mecánica permitía a los propietarios hacer ellos mismos muchas reparaciones y labores de mantenimiento, en línea con la visión de Henry Ford de crear un coche para las masas.
Precio y evolución del Ford T
El Ford T Touring partía de 850 dólares en 1908. Gracias a la eficiencia de la línea de montaje, su precio bajó progresivamente y en 1925 el Runabout, la versión más barata, costaba 260 dólares y el Touring 290.
La estrategia de Ford se basaba en el volumen: producir y vender más permitía reducir costes y precios. En 1914 la compañía anunció además un salario de 5 dólares por jornada de ocho horas, frente a los 2,34 dólares anteriores, que ayudó a que sus propios trabajadores pudieran comprar el coche.
Una curiosidad: la famosa frase de Henry Ford, «cualquier cliente puede tener un coche del color que quiera, siempre que sea negro», no significa que el Ford T fuese siempre negro. Según Ford, solo lo fue entre 1914 y 1925; antes y después se ofreció en azul, rojo, gris, verde y otros colores.
El Ford T en Europa y en España
En Europa, el Ford T empezó a ensamblarse en Manchester (Trafford Park) en 1911, la primera planta de Ford fuera de Estados Unidos. En España, Ford abrió su fábrica en 1920 en Cádiz y, hacia 1923, tras una larga huelga, trasladó la actividad a Barcelona.
El Ford T hoy
Los Ford T siguen teniendo mercado entre coleccionistas. Según Hagerty, en 2024 se vendió un Ford T de 1925 por 10.968 dólares y un Touring de 1919 por 12.305 dólares. Son ventas concretas, no un precio de referencia: el valor depende del año, la carrocería y el estado de restauración.
Más de un siglo después, Ford ha fabricado deportivos tan radicales como el Ford GT, pero ninguno ha cambiado el mundo como el Ford T.
Preguntas frecuentes sobre el Ford T
El primer cliente recibió un Ford T el 1 de octubre de 1908, y el modelo se fabricó hasta 1927.
Ford habla de más de 15 millones de unidades entre 1908 y 1927.
El Touring partía de unos 850 dólares en 1908. En 1925 el Runabout costaba 260 dólares y el Touring 290.
Montaba un motor de cuatro cilindros en línea de 2,9 litros con entre 20 y 22 CV, y su velocidad máxima rondaba los 65-70 km/h.
No. Según Ford, solo fue negro entre 1914 y 1925; antes y después se ofreció en otros colores como azul, rojo, gris o verde.
Con la línea de montaje móvil de Highland Park, introducida en octubre de 1913, el tiempo de fabricación pasó de unas 12 horas y media a 93 minutos.
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